viernes, 9 de noviembre de 2018

Memoria de la represión franquista: Albatera

Felipe Mejías López, un autor del que hemos publicado varias cosas en este blog y al que me honro de seguir por la seriedad y el rigor de sus trabajos está  metido en harina desde hace algunos meses en el campo de concentración de Albatera como arqueólogo, tomando el pulso a uno de los horrores de la represión franquista. Ha hecho un avance de contenidos a través de una ponencia presentada en las XI Jornadas en torno al campo de concentración el 3 de noviembre de este año, confirmando la existencia de una gran fosa común o varias pequeñas en un punto del mismo, en un testimonio que me parece sobrecogedor, confirmando en algunos puntos y ampliando en otros el conocimiento de lo que allí pasó. Invito a los seguidores del blog a un visionado atento del vídeo en el que va desgranando porque no tiene desperdicio. 


A partir del anuncio de sus descubrimientos se suceden las entrevistas y publicaciones: 
Entrevista radiofónica en directo en Gestiona Radio Elche:

OTROS ENLACES:
https://es.wikipedia.org/wiki/Campo_de_concentraci%C3%B3n_de_Albatera
http://www.campodealbatera.info/
http://www.alicantevivo.org/2007/08/el-campo-de-albatera.html
https://elpais.com/diario/2009/10/05/cvalenciana/1254770283_850215.html
http://almoradi1829.blogspot.com/2009/09/el-campo-de-concentracion-de-albatera.html

Otros vídeos:

miércoles, 10 de octubre de 2018

Denia desde el legado Loty (y 2)


La primera impresión personal tras la visita a la ciudad de Denia es que hay una cierta continuidad con el reportaje fotográfico de Loty; aún son reconocibles determinados entornos  urbanos, como la Calle Marques de Campos, la Plaza de la Constitución, etc., a lo que contribuye no poco la presencia notoria e inevitable del Mongó -magnífica, por cierto- el mar y el puerto.
El emplazamiento de la Denia histórica responde claramente a la expresa intención de fortificar el puerto, un punto privilegiado junto al cabo de Sant Antoni que aseguró la navegación de cabotaje entre las islas Baleares y la península pues no en vano el imponente Mongó se destaca desde allí, asegurando el acceso al mar. Esto explica que todo el mundo haya pasado por aquí y la atención prestada a las excelentes posibilidades defensivas del cerro fundacional que ha terminado fuertemente amurallado en lo que para mí es el monumento más notorio de la ciudad: el castillo, reforzado y ampliado casi hasta nuestros días.





De hecho a mi criterio no es solo su núcleo fundacional, también actúa como resorte (con el viejo barrio de pescadores) a partir del cual Denia se reinventa una y otra vez. Hoy en día la gastronomía y el turismo de masas tiene en esa parte que da al mar y al puerto su plato fuerte. 






Tendrá que llegar el XVIII para que se asienten sobre la parte trasera del enclave nuevos elementos de modernidad con la Plaza mayor, el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción conformando un punto central comunicado directamente con el Puerto por la calle principal de la ciudad, bajo una bóveda verde de plátanos centenarios.







Vistas desde el Castillo y de los alrededores de la Cova Tallada, entre Denia y Jávea














Enlaces de interés:
Población y desarrollo urbano de la ciudad de Denia:
A lo pies del Monte Kaon, además de la Torre del Gerro y la Cova tallada, la ermita de Sant Joan una vieja y elegante ermita del gótico catalán, lugares  que no he podido visitar y debo dejar para otra ocasión. 

lunes, 8 de octubre de 2018

Denia y Elche, tan cerca, tan lejos


 Se encuentran nada menos que 73 documentos bajo la etiqueta "Denia" principalmente fotografías, disponibles en formato digital en la Fototeca del Patrimonio del Ministerio de Cultura; buena parte de esa colección está firmada por Loty, tomada por Antonio Passaporte, un eficaz fotógrafo que trabajo para la empresa, dedicada mayormente a la venta y reproducción de postales, al que hemos seguido la pista en las fotografías dedicadas a Elche y Alicante en anteriores entradas. 


Conociendo el indudable interés de las mismas solo falta una excusa, aunque sea débil, para reproducir aquí la colección. 

La relación entre esta ciudad (Denia) y Elche es escasa, aunque históricamente importante, pues bajo el dominio de la Taifa de Denia en el siglo XI se produjo probablemente la refundación de la ciudad en su emplazamiento actual. 



Pocos puntos tienen en común ambas ciudades. Elche en su primitivo asentamiento -La Alcudia- y la fortaleza y puerto de Denia cayeron primero en la órbita bizantina y después se mantuvieron bajo el manto protector de Tudmir en la invasión árabe. Tras la caída del Califato en 1010... "Ilš pasó de unas manos a otras formando parte de la taifa de Denia, la taifa de Valencia y la taifa de Murcia pero este hecho no supuso un problema para la medina que siguió desarrollándose y evolucionando hasta llegar a su máximo esplendor entre los siglos XII y XIII. " (Elche  singular: Mâdinat-Ils la ciudad islámica de Elche).


De hecho la única excusa viable para montar la entrada es estar en Denia como turista o viajero, aunque sea solo para retenerlas en la memoria como prisma para valorar los más que evidentes cambios que ha sufrido la ciudad, su puerto, su castillo y la ciudad antigua. Suficiente, creo.
La entrada de hoy recopila las fotografías de Loty dedicadas al Castillo de Denia



miércoles, 21 de marzo de 2018

Gandia, en el cor dels Borja



 Las escapadas de fin de semana, de una o dos noches casi siempre son una fuente de sorpresas, máxime cuando el impulso vital se llama improvisación. Fuimos a Gandía con el objetivo de desconectar un poco y de paso como mínimo, ver el Palau Ducal. Por las fechas entramos en territorio fallero (ya se sabe: de Benidorm abajo Fogueres, y el resto, o sea casi todo el País, Fallas) con la gente practicando lo que mejor se le da: desfiles por todas partes con toda la parafernalia: trajes de fallera (y fallero), mascletaes, dolçaina, música, trons de bac,...en definitiva la juerga como la entendemos los valencianos, aunque uno no sea mucho ni de uno ni de otro lado de esa frontera.
Un río Serpis más que seco contrasta con la abundancia de las aguas con que se riegan los fértiles terrenos de aluvión de los alrededores; unas playas más que cuidadas formadas por una sucesión de arena blanca que casi sin interrupción se alarga desde el Grao hasta Cullera, un playazo enmarcado en un elegante paseo marítimo tan hermoso como el que tenemos por aquí desde el Cap de l'Aljup hasta Aigua amarga pero mucho mejor urbanizada, a saber: no hay edificios interpuestos entre el paseo y la playa de manera que la vista y los sentidos se dirigen siempre hacia esas líneas nítidas que separan tierra y agua, cielo y mar.
Además de la Colegiata, un ejemplo perfecto de gótico valenciano, tres sorpresas de cierto interés me esperaban, ejemplos de un tratamiento diferente a como se está haciendo en Elche: Un Mercado rehabilitado (El Mercado del Prado) en proceso de reconversión a lo que denominaré "gastro-mercado" un lugar en el que es posible consumir directamente los productos adquiridos aprovechando al máximo el edificio (una notable estructura de hierro de 1932), los puntos de venta y las sinergías que se crean en una zona comercial al aire libre. Según me dijeron, de los 56 puestos con que cuenta, solo queda uno en proceso de adjudicación y pese a que por el carácter especial de las fechas estaba casi  todo cerrado, el lugar estaba bastante animado.









La segunda sorpresa son los pasos que va dando el Ayuntamiento de Gandia para recuperar y poner en valor los refugios antiaéreos que (como aquí) se van redescubriendo. A destacar que buscó y obtuvo ayudas de la Generalitat Valenciana para ello.

Y la tercera, no por menor menos interesante consiste en que se va marcando en el suelo mediante clavos el recorrido de la muralla que los Borja contribuyeron a ampliar y mejorar y se me ocurrió que algo así es posible y fácil hacerlo a lo largo del recorrido urbano de la Sèquia Major y  sus ramales, la red de riego del Palmeral que hoy en día se presenta con un trazado parcialmente urbano. Y digo más; si el agua fuese limpia podría exponerse al visitante parte de su recorrido al descubierto como se ha hecho con Candalix en el Parque Municipal, en lo que sería un ejemplo de coherencia entre cultura, turismo y patrimonio.

Nos hizo la visita una guía más que preparada para comentarnos las bondades del edificio, así que en algo más de dos horas tuvimos una buena ración de historia y arquitectura. Si la visita al Museo Borghese en Roma es obligada, debe completarse antes o después con este palacio Ducal, redondeando así una perspectiva histórica de los Borja que bien merece un itinerario monumental pues el edificio fue la cuna -y el sostén en sus primeros tiempos- de una de las estirpes más influyentes en la historia europea. Casi todos los veranos pasan por los archivos históricos personas de otros países de Europa con raíces ibéricas buscando alguna conexión familiar con los Borja, pese a la mala fama con que los trata la historiografía predominante. Pasamos por encima de la titularidad actual del edificio que compraron en su día los Jesuitas -tan presentes también en Roma- para honrar y recuperar a otro personaje importante del linaje: San Francisco de Borja, tercer Papa negro.
Salón de coronas

Galería Dorada
Final de la Galería Dorada, en relidad 5 salones conectados. Este se denomina Salón del cielo y la tierra, con un imponente suelo de azulejería valenciana con teselas concéntricas

Capilla neogótica
Oratorio del santo
Detalle del Salón de las Águilas
El palacio ducal no se termina de entender sin tener muy en cuenta el peso de esta familia en general. Ya el acceso desde el patio de armas a la sala de audiencias (Salón de Coronas) advierte al visitante: estamos en los aposentos de alguien tan influyente que es difícil no imaginar una larga cola de personas preparándose para pedir favores mediante una entrevista con la jefatura del extenso Ducado de Gandía que los Borja gobiernan como si fuese su reino. En definitiva un rey sin corona como a su vez se evidencia en la sucesión de salones emparentados directamente con el refinamiento del renacimiento italiano.
Detalle de la azulejería del salón
Detalle en la cámara de la Duquesa


Además de los salones me llamó la atención la presencia de distintos ejemplos de azulejería formando una colección notable que va desde la Edad Media al XVIII. Aprendí mucho.

Para saber más:
Memoria de la intervención sobre la Galería Dorada
http://www.jdiezarnal.com/palacioducaldegandia.html